Acusan al Gobierno de buscar "poder absoluto"
http://lostiempos.com/noticias/04-12-08/04_12_08_nac1.php
Trinidad | Agencias
El Poder Judicial denunció ayer que el Gobierno "intenta desmoronar" a este poder del Estado y en "su afán de copar el poder absoluto", ha dejado al país sin Tribunal Constitucional, lo que ha permitido que el abuso y la afectación a las normas se tornen frecuentes.
Los integrantes del Poder Judicial, reunidos en su sexta cumbre, emitieron la Declaración de Trinidad en la que expresan su temor por ese desorden jurídico y por "la invariable y persistente actitud del Gobierno de profundizar la crisis antes que solucionarla, de recurrir a la violencia antes que al diálogo pacífico y de descalificar a las autoridades y ciudadanos que no comulgan con sus ideas".
Las máximas autoridades judiciales del país analizaron durante dos días la situación nacional y del Poder Judicial. Al final del encuentro, la Declaración fue leída in extenso por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eddy Fernández.
En uno de sus puntos, establece que los magistrados defenderán la independencia del Poder Judicial, el Estado de Derecho y la democracia, así como sus principios y valores. Al respeto, conminan a las autoridades jurisdiccionales y del Ministerio Público a ajustar sus acciones a la Constitución y la ley evitando interferencias en sus funciones.
Asimismo se manifestaron sobre el referéndum del próximo 25 de enero en el que se rechazará o ratificará el proyecto constitucional que impulsa el gobierno de Evo Morales, el cual "puede llevar al país a un desorden jurídico e institucional, con graves consecuencias para el pueblo boliviano".
Anunciaron que denunciarán ante la comunidad nacional e internacional que la propuesta constitucional es contradictoria al sistema democrático vigente, lo cual puede llevar al país a un desorden jurídico institucional.
La denominada "Declaración de Trinidad" fue suscrita por el presidente y ministros de la Corte Suprema de Justicia, el presidente del Consejo de la Judicatura, el presidente y vocales del Tribunal Agrario Nacional, los presidentes y vocales de las Cortes de Distrito, además del presidente y miembros de la Asociación de Magistrados de Bolivia.
jueves, 4 de diciembre de 2008
«Caso del maletín» destapó el nivel de corrupción en Venezuela
http://lostiempos.com/noticias/04-12-08/04_12_08_ultimas_int5.php
Miami, EEUU | EFE
El juicio del "caso del maletín" desveló en un tribunal de Miami una vasta red de corrupción de funcionarios venezolanos y la presunta injerencia del presidente Hugo Chávez en asuntos internos de algunos países de Latinoamérica.
El caso se ventiló en un tribunal federal después de la confiscación de un maletín con 800.000 dólares al empresario venezolano-estadounidense Guido Alejandro Antonini Wilson en un aeropuerto de Buenos Aires, el 4 de agosto de 2007.
El dinero provenía de la estatal Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA) y era una contribución de Chávez a la campaña electoral de la actual presidente de Argentina, Cristina Fernández, según declararon varios testigos de la Fiscalía Federal de Estados Unidos.
Tanto el Gobierno argentino como el venezolano lo negaron y acusaron a Estados Unidos de intentar empañar las relaciones entre los dos países latinoamericanos.
Cinco personas fueron acusadas en el caso: los venezolanos Franklin Durán, Carlos Kauffmann, Moisés Maiónica y Antonio José Canchica (que está prófugo) y el uruguayo Rodolfo Wanceele Paciello.
Estados Unidos los acusó de violar una ley de 1917 que obliga a los agentes de Gobiernos extranjeros a registrarse ante la Fiscalía General para poder actuar en el país como tales.
Pero ninguno de los acusados se enfrentaba con cargos de espionaje como suele suceder cuando es aplicada esa ley. Los fiscales presentaron en su contra acusaciones de conspirar y actuar como agentes del Gobierno venezolano para acallar el origen y destino del maletín incautado en Argentina.
Durán y su socio Carlos Kauffmann, dueños de la petroquímica Venoco, mantenían negocios con algunas empresas estatales y vínculos con funcionarios venezolanos.
Por esos nexos el Gobierno de Chávez les encargó la misión de viajar a Miami, silenciar a Antonini Wilson y a cambio obtendrían "más negocios, más dinero y más poder", según reveló Kauffmann al testificar contra Durán.
Kauffmann, Maiónica y Wanceele Paciello se declararon culpables tras alcanzar un acuerdo con los fiscales federales para obtener condenas menos severas y Durán fue el único que decidió enfrentarse con un juicio alegando su inocencia.
Su juicio duró ocho semanas y el jurado integrado por doce personas lo declaró culpable luego de siete días de deliberaciones, periodo durante el cual el proceso corrió el riesgo de ser anulado porque el jurado al principio no lograba emitir un veredicto unánime, como se requiere en este tipo de casos.
Antonini Wilson, quien no afrontó cargos en Miami, fue el testigo estrella de la Fiscalía Federal y durante su testimonio dijo que en el avión en el que aterrizó en Buenos Aires había otra maleta con 4,2 millones de dólares.
El empresario venezolano-estadounidense también reveló que el ex funcionario argentino Claudio Uberti fue quien lo invitó a subir a ese avión en el que viajaban funcionarios de las estatales Enarsa y de PDVSA y tras el decomiso de los 800.000 dólares estuvo en una recepción en la Casa Rosada, sede del gobierno de Argentina.
Mientras, Moisés Maiónica involucró en el caso al presidente Chávez diciendo que había encargado a la Disip (el servicio de Inteligencia de Venezuela) que asumiera el caso cuando estalló el escándalo.
Chávez asumió esa decisión, según Maiónica, después de que el presidente de PDVSA y ministro de Energía y Minas, Rafael Ramiréz, no logró resolver la solución.
Cuando le tocó el turno de declarar a Kauffmann, el empresario destapó una red de corrupción en la que habrían participado políticos, funcionarios y militares de alto rango y que le reportó a él y a Durán ganancias de cientos de millones de dólares mediante comisiones y sobornos.
Kauffmann reveló que él y Durán eran "como sus banqueros" ya que guardaban e invertían, por ejemplo, los sobornos que algunos militares obtenían a través de "muchas compañías" con las que hacían negocios.
Con lujo de detalles, el empresario describió más de once casos de corrupción en los que dijo se involucró junto con Durán.
En uno de esos casos, lograron más de 100 millones de dólares en ganancias con una reestructuración de bonos y pagaron 25 millones de dólares al ex ministro de Finanzas Tobías Nóbrega y a su equipo de asesores por presuntamente permitir su participación en la operación.
Miami, EEUU | EFE
El juicio del "caso del maletín" desveló en un tribunal de Miami una vasta red de corrupción de funcionarios venezolanos y la presunta injerencia del presidente Hugo Chávez en asuntos internos de algunos países de Latinoamérica.
El caso se ventiló en un tribunal federal después de la confiscación de un maletín con 800.000 dólares al empresario venezolano-estadounidense Guido Alejandro Antonini Wilson en un aeropuerto de Buenos Aires, el 4 de agosto de 2007.
El dinero provenía de la estatal Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA) y era una contribución de Chávez a la campaña electoral de la actual presidente de Argentina, Cristina Fernández, según declararon varios testigos de la Fiscalía Federal de Estados Unidos.
Tanto el Gobierno argentino como el venezolano lo negaron y acusaron a Estados Unidos de intentar empañar las relaciones entre los dos países latinoamericanos.
Cinco personas fueron acusadas en el caso: los venezolanos Franklin Durán, Carlos Kauffmann, Moisés Maiónica y Antonio José Canchica (que está prófugo) y el uruguayo Rodolfo Wanceele Paciello.
Estados Unidos los acusó de violar una ley de 1917 que obliga a los agentes de Gobiernos extranjeros a registrarse ante la Fiscalía General para poder actuar en el país como tales.
Pero ninguno de los acusados se enfrentaba con cargos de espionaje como suele suceder cuando es aplicada esa ley. Los fiscales presentaron en su contra acusaciones de conspirar y actuar como agentes del Gobierno venezolano para acallar el origen y destino del maletín incautado en Argentina.
Durán y su socio Carlos Kauffmann, dueños de la petroquímica Venoco, mantenían negocios con algunas empresas estatales y vínculos con funcionarios venezolanos.
Por esos nexos el Gobierno de Chávez les encargó la misión de viajar a Miami, silenciar a Antonini Wilson y a cambio obtendrían "más negocios, más dinero y más poder", según reveló Kauffmann al testificar contra Durán.
Kauffmann, Maiónica y Wanceele Paciello se declararon culpables tras alcanzar un acuerdo con los fiscales federales para obtener condenas menos severas y Durán fue el único que decidió enfrentarse con un juicio alegando su inocencia.
Su juicio duró ocho semanas y el jurado integrado por doce personas lo declaró culpable luego de siete días de deliberaciones, periodo durante el cual el proceso corrió el riesgo de ser anulado porque el jurado al principio no lograba emitir un veredicto unánime, como se requiere en este tipo de casos.
Antonini Wilson, quien no afrontó cargos en Miami, fue el testigo estrella de la Fiscalía Federal y durante su testimonio dijo que en el avión en el que aterrizó en Buenos Aires había otra maleta con 4,2 millones de dólares.
El empresario venezolano-estadounidense también reveló que el ex funcionario argentino Claudio Uberti fue quien lo invitó a subir a ese avión en el que viajaban funcionarios de las estatales Enarsa y de PDVSA y tras el decomiso de los 800.000 dólares estuvo en una recepción en la Casa Rosada, sede del gobierno de Argentina.
Mientras, Moisés Maiónica involucró en el caso al presidente Chávez diciendo que había encargado a la Disip (el servicio de Inteligencia de Venezuela) que asumiera el caso cuando estalló el escándalo.
Chávez asumió esa decisión, según Maiónica, después de que el presidente de PDVSA y ministro de Energía y Minas, Rafael Ramiréz, no logró resolver la solución.
Cuando le tocó el turno de declarar a Kauffmann, el empresario destapó una red de corrupción en la que habrían participado políticos, funcionarios y militares de alto rango y que le reportó a él y a Durán ganancias de cientos de millones de dólares mediante comisiones y sobornos.
Kauffmann reveló que él y Durán eran "como sus banqueros" ya que guardaban e invertían, por ejemplo, los sobornos que algunos militares obtenían a través de "muchas compañías" con las que hacían negocios.
Con lujo de detalles, el empresario describió más de once casos de corrupción en los que dijo se involucró junto con Durán.
En uno de esos casos, lograron más de 100 millones de dólares en ganancias con una reestructuración de bonos y pagaron 25 millones de dólares al ex ministro de Finanzas Tobías Nóbrega y a su equipo de asesores por presuntamente permitir su participación en la operación.
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